jueves, 10 de junio de 2010

26- Olvidando que me olvido

El trayecto al restaurante en el coche de Lucas fue tranquilo y distendido. Había temido mucho ese momento, el estar los dos solos por la carretera y no saber de qué hablar, o terminar hablando demasiado por miedo a no dejar de hacerlo. Afortunadamente con él todo era como… muy fácil. “Ojos Rasgados” daba la impresión de ser un hombre muy seguro de sí mismo, activo, emprendedor, competitivo, pero a la vez tranquilo. Incluso era posible darse cuenta de ello en su manera de conducir. Su coche, un 4x4 muy chulo, no tengo ni idea de qué marca ya que que no estoy nada puesta en esas cosas, se deslizaba por el asfalto sosegadamente, sin un acelerón ni un frenazo. Mientras, íbamos hablando sobre distintas cosas, un poco de esto y otro de aquello. Me sentía muy cómoda. Era como cuando estaba con… “¡Oh, no! ¡Javi!”. Se me había olvidado completamente.

-¡Mierda! –exclamé mientras revolvía en el bolso buscando mi móvil como una loca.

-¿Qué ocurre? –me preguntó Lucas algo alarmado-, ¿va todo bien?

-Esto… no, bueno sí… no es nada grave, es que tengo que hacer una llamada, perdona. Si consigo encontrar mi móvil, claro.

-Coge el mío –dijo tendiéndome un iphone.

-No gracias, necesito consultar un número de teléfono de la agenda.

Desesperada me di cuenta de que con tanto preparativo para la cita me había olvidado el móvil en casa. Desde que llegaron a nuestras vidas los teléfonos que llevamos con nosotros cada día con su agendita incorporada no me sé el número de teléfono de nadie, ni siquiera el mío… Así que por mucho que lo intentara no podía llamar a “Freud”.

Empecé a sentir un gran nudo en la boca del estómago. Ya llevábamos un buen rato en el coche. Pedirle a Lucas que diera la vuelta era impensable. Por otro lado me imaginaba a Javi llegando a mi casa con la pizza y las pelis. Le podía ver llamando al interfono sin que nadie contestara. No tenía la menor idea de cuál sería su reacción. Quizá no se enfadara, volviera a casa y cuando le contara la razón se alegrara por mí. Pero también corría el riesgo de que se sintiera dolido y decepcionado. Puede tener sus defectos, pero Javi es un hombre de palabra y, sobre todo, nunca falla.

3 comentarios:

  1. Necesitamos saber más!!!!

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  2. QUEREMOS MÁS,,,, pero cuando puedas, eh?
    gracias!

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